Category: Reflexiones


Image

Hoy una especie de sabiduría agnóstica, oriental, de la nueva era, o usualmente alguna clase de falso Taoísmo o Budismo se está convirtiendo en la forma predominante de ideología. ¿Cómo funciona este Budismo? ¿Por qué es la ideología ideal para el capitalismo tardío?

El mensaje fundamental [de esta nueva corriente] es “no persigas el éxito material, no participes en el juego social por entero, hazlo con distancia.” Ustedes saben cómo son usualmente los posters de propaganda de los cursos budistas. Hay un primer párrafo anticapitalista: “No te dejes atrapar en esta lucha por lo material, retírate a la paz, etc., etc.”. Pero el segundo párrafo siempre es “de esta manera vas a ser aún más exitoso en los negocios”.

La visión es que el funcionamiento de nuestra vida capitalista de todos los días es tan frenética, tan alocada, que para sobrevivir necesitas tomarlo como si fuera un juego, no un compromiso real, porque si estás demasiado comprometido te vuelves loco. Creo que el funcionamiento de la ideología es, en este punto, fetichista. ¿Qué significa el fetichismo en este contexto? Los fetichistas no son idiotas, son realistas. Un fetichista es alguien que, aferrándose a su fetiche, puede soportar la realidad tal como es.

Déjenme contarles una historia, que es real, le sucedió a un amigo mío recientemente, cómo hizo para sobrevivir a la muerte de su esposa. Fue la trágica historia frecuente, él estaba felizmente casado, la esposa fue al doctor, de pronto le dijeron “tienes cáncer de mama” y murió en tres meses. Pero la gran sorpresa para sus amigos fue descubrir cómo después de la muerte de su esposa, este tipo podía hablar bastante fría, normalmente, aún de los más dolorosos momentos de la muerte de su esposa. No teníamos que simular, que evitar el tema traumático, era absolutamente normal, él podía hablar sobre todo. Entonces nos preguntamos, “¿Pero este tipo es un monstruo o qué? ¿Cómo puede tratar tan fríamente la muerte de su esposa?”.

Pronto descubrimos el secreto. Es tan simple y ridículo que sólo porque es verdad puedo contarlo seriamente y creerlo. Nos dimos cuenta que siempre que hablaba de su mujer, de los momentos más dolorosos de su muerte, él jugaba en su regazo, con sus manos, con un pequeño hámster, la mascota de su mujer; y que este hámster era su fetiche. Funcionaba como una especie de negación simbólica de lo que estaba diciendo. Él era capaz de admitir racionalmente la muerte de su esposa, pero con el hámster bloqueaba la verdad contenida en su aceptación de esta muerte. Ustedes se preguntarán si esto es una especie de análisis salvaje muy primitivo, y cómo podemos saber que realmente esto era así. Desafortunadamente tengo la prueba, como saben, los hámsters viven por muy poco tiempo: medio año después de la muerte del hámster, el tipo se quebró y debió ser hospitalizado por un intento de suicidio.

Así es como creo que sobrevivimos hoy a la realidad capitalista, podemos ser muy realistas, actuar con crueldad, no tener ilusiones sobre la vida social, pero cuando encontramos a alguien que dice “No tengo ninguna ilusión, puedo aceptar la vida tal como es, cruel, sin ideales”, háganle una simple pregunta: ¿Dónde está tu hámster?

Mi idea es que este budismo occidental es un hámster gordo y grande. Puedes participar completamente en el salvaje juego capitalista mientras tu entrenamiento y tu meditación y demás te dan la ilusión de que esa no es la vida real, sólo estas jugando el juego social, en realidad estás en cualquier otro lado.

Creo que ni siquiera podemos decir que esto es sólo una falsificación occidental, que la verdadera sabiduría oriental es algo totalmente diferente. Recientemente leí un libro maravilloso de un autor llamado Brian Victoria, Zen y guerra, que demuestra que en los 30s y 40s, con la excepción de algunos disidentes, las autoridades budistas zen japonesas apoyaron completamente al militarismo imperial japonés […] Pero lo interesante es cómo los budistas justificaron al militarismo. Un nivel fue la justificación teleológica usual, que también conocemos en occidente, “a veces tienes que hacer un mal menor por el mayor bien, no deberíamos matar, pero matemos un poquito para prevenir una gran matanza”. Pero la legitimación clave fue mucho más interesante y siniestra: la idea era que la obediencia militar absoluta e incondicional, la ejecución inmediata de órdenes, era la vía directa de la mayoría de la gente para conseguir la iluminación espiritual. Porque la idea era que el oro del esclarecimiento budista, la superación del falso “sí mismo” (self), se logra a través de la disciplina militar perfecta, donde uno se convierte en una máquina, sólo ejecuta órdenes, te sobrepones a ti mismo.

Déjenme evitar un malentendido, no estoy diciendo que esto significa que el budismo zen es una falsedad, un falsedad militar secreta. Afirmo que lo mismo puede decirse de los grandes místicos de Europa occidental. Si miran de cerca a muchas de las grandes figuras místicas descubrirán que también eran políticamente activas y extremadamente crueles. Mi conclusión es simplemente que aún el esclarecimiento místico y espiritual más auténtico es éticamente neutral.

No hay nada que nos prevenga de cometer los peores crímenes. Déjenme contarles un extraño hecho que pienso que es aquí profundamente indicativo. ¿Saben cuál era el libro favorito de Himmler, el jefe de la SS de Hitler? Era un libro encuadernado en un cuero especial que llevaba todo el tiempo en su bolsillo: el Bhagavad-Gítá. La idea es que así es como un soldado nazi debe cometer sus asesinatos, con una distancia interior, sin participar en ello.

Ahora, para concluir realmente, pienso que por lo que debemos esforzarnos no es en las hipocresías religiosas, no las religiones si no su utilización hipócrita. Necesitamos una lógica diferente de compromiso colectivo, de compromiso ético. ¿Dónde encontramos esto? ¿Cuál es la solución? Me encantaría desarrollarlo, pero me piden que termine. Muchas gracias.

 

 


La última pregunta se formuló por primera vez, medio en broma, el 21 de mayo de

2061, en momentos en que la humanidad (también por primera vez) se bañó en

luz. La pregunta llegó como resultado de una apuesta por cinco dólares hecha

entre dos hombres que bebían cerveza, y sucedió de esta manera:

Alexander Adell y Bertram Lupov eran dos de los fieles asistentes de Multivac.

Dentro de las dimensiones de lo humano sabían qué era lo que pasaba detrás del

rostro frío, parpadeante e intermitentemente luminoso -kilómetros y kilómetros de

rostro- de la gigantesca computadora. Al menos tenían una vaga noción del plan

general de circuitos y retransmirores que desde hacía mucho tiempo habían

superado toda posibilidad de ser dominados por una sola persona.

Multivac se autoajustaba y autocorregía. Así tenía que ser, porque nada que fuera

humano podía ajustarla y corregirla con la rapidez suficiente o siquiera con la

eficacia suficiente. De manera que Adell y Lupov atendían al monstruoso gigante

sólo en forma ligera y superficial, pero lo hacían tan bien como podría hacerlo

cualquier otro hombre. La alimentaban con información, adaptaban las preguntas

a sus necesidades y traducían las respuestas que aparecían. Por cierto, ellos, y

todos los demás asistentes tenían pleno derecho a compartir la gloria de Multivac.

Durante décadas, Multivac ayudó a diseñar naves y a trazar las trayectorias que

permitieron al hombre llegar a la Luna, a Marte y a Venus, pero después de eso,

los pobres recursos de la Tierra ya no pudieron serles de utilidad a las naves. Se

necesitaba demasiada energía para los viajes largos y pese a que la Tierra

explotaba su carbón y uranio con creciente eficacia había una cantidad limitada de

ambos.

Pero lentamente, Multivac aprendió lo suficiente como para responder a las

preguntas más complejas en forma más profunda, y el 14 de mayo de 2061 lo que

hasta ese momento era teoría se convirtió en realidad.

La energía del Sol fue almacenada, modificada y utilizada directamente en todo el

planeta. Cesó en todas partes el hábito de quemar carbón y fisionar uranio y toda

la Tierra se conectó con una pequeña estación -de un kilómetro y medio de

diámetro- que circundaba el planeta a mitad de distancia de la Luna, para

funcionar con rayos invisibles de energía solar.

Siete días no habían alcanzado para empañar la gloria del acontecimiento, y Adell

y Lupov finalmente lograron escapar de la celebración pública, para refugiarse

donde nadie pensaría en buscarlos: en las desiertas cámaras subterráneas, donde

se veían partes del poderoso cuerpo enterrado de Multivac. Sin asistentes, ociosa,

clasificando datos con clicks satisfechos y perezosos, Multivac también se había

ganado sus vacaciones y los asistentes la respetaban y originalmente no tenían

intención de perturbarla.

Se habían llevado una botella, y su única preocupación en ese momento era

relajarse y disfrutar de la bebida.

– Es asombroso, cuando uno lo piensa -dijo Adell. En su rostro ancho se veían

huellas de cansancio, y removió lentamente la bebida con una varilla de vidrio,

observando el movimiento de los cubos de hielo en su interior. – Toda la energía

que podremos usar de ahora en adelante, gratis. Suficiente energía, si

quisiéramos emplearla, como para derretir a toda la Tierra y convertirla en una

enorme gota de hierro líquido impuro, y no echar de menos la energía empleada.

Toda la energía que podremos usar por siempre y siempre y siempre.

Lupov ladeó la cabeza. Tenía el hábito de hacerlo cuando quería oponerse a lo

que oía, y en ese momento quería oponerse; en parte porque había tenido que

llevar el hielo y los vasos.

– No para siempre -dijo.

– Ah, vamos, prácticamente para siempre. Hasta que el Sol se apague, Bert.

– Entonces no es para siempre.

– Muy bien, entonces. Durante miles de millones de años. Veinte mil millones, tal

vez. ¿Estás satisfecho?

Lupov se pasó los dedos por los escasos cabellos como para asegurarse de que

todavía le quedaban algunos y tomó un pequeño sorbo de su bebida.

– Veinte mil millones de años no es ‘para siempre’.

– Bien, pero superará nuestra época ¿verdad?

– También la superarán el carbón y el uranio.

– De acuerdo, pero ahora podemos conectar cada nave espacial individualmente

con la Estación Solar, y hacer que vaya y regrese de Plutón un millón de veces sin

que tengamos que preocuparnos por el combustible. No puedes hacer eso con

carbón y uranio. Pregúntale a Multivac, si no me crees.

– No necesito preguntarle a Multivac. Lo sé. – Entonces deja de quitarle méritos a

lo que Multivac ha hecho por nosotros -dijo Adell, malhumorado-. Se portó muy

bien.

– ¿Quién dice que no? Lo que yo sostengo es que el Sol no durará eternamente.

Eso es todo lo que digo. Estamos a salvo por veinte mil millones de años, pero ¿y

luego? -Lupov apuntó con un dedo tembloroso al otro. – Y no me digas que nos

conectaremos con otro Sol.

Durante un rato hubo silencio. Adell se llevaba la copa a los labios sólo de vez en

cuando, y los ojos de Lupov se cerraron lentamente. Descansaron.

De pronto Lupov abrió los ojos.

– Piensas que nos conectaremos con otro Sol cuando el nuestro muera, ¿verdad?

– No estoy pensando nada.

– Seguro que estás pensando. Eres malo en lógica, ése es tu problema. Eres

como ese tipo del cuento a quien lo soprendió un chaparrón, corrió a refugiarse en

un monte y se paró bajo un árbol. No se preocupaba porque pensaba que cuando

un árbol estuviera totalmente mojado, simplemente iría a guarecerse bajo otro.

– Entiendo -dijo Adell-, no grites. Cuando el Sol muera, las otras estrellas habrán

muerto también.

– Por supuesto -murmuró Lupov-. Todo comenzó con la explosión cósmica original,

fuera lo que fuese, y todo terminará cuando todas las estrellas se extingan.

Algunas se agotan antes que otras. Por Dios, los gigantes no durarán cien

millones de años. El Sol durará veinte mil millones de años y tal vez las enanas

durarán cien mil millones por mejores que sean. Pero en un trillón de años

estaremos a oscuras. La entropía tiene que incrementarse al máximo, eso es todo.

– Sé todo lo que hay que saber sobre la entropía -dijo Adell, tocado en su amor

propio.

– ¡Qué vas a saber!

– Sé tanto como tú.

– Entonces sabes que todo se extinguirá algún día.

– Muy bien. ¿Quién dice que no?

– Tú, grandísimo tonto. Dijiste que teníamos toda la energía que necesitábamos,

para siempre. Dijiste ‘para siempre’.

Esa vez le tocó a Adell oponerse.

– Tal vez podamos reconstruir las cosas algún día.

– Nunca.

– ¿Por qué no? Algún día.

– Nunca.

– Pregúntale a Multivac.

– Pregúntale tú a Multivac. Te desafío. Te apuesto cinco dólares a que no es

posible.

Adell estaba lo suficientemente borracho como para intentarlo y lo suficientemente

sobrio como para traducir los símbolos y operaciones necesarias para formular la

pregunta que, en palabras, podría haber correspondido a esto: ¿Podrá la

humanidad algún día, sin el gasto neto de energía, devolver al Sol toda su

juventud aún después que haya muerto de viejo?

O tal vez podría reducirse a una pregunta más simple, como ésta: ¿Cómo puede

disminuirse masivamente la cantidad neta de entropía del universo?

Multivac enmudeció. Los lentos resplandores oscuros cesaron, los clicks distantes

de los transmisores terminaron.

Entonces, mientras los asustados técnicos sentían que ya no podían contener más

el aliento, el teletipo adjunto a la computadora cobró vida repentinamente.

Aparecieron cinco palabras impresas: DATOS INSUFICIENTES PARA

RESPUESTA ESCLARECEDORA.

– No hay apuesta -murmuró Lupov. Salieron apresuradamente.

A la mañana siguiente, los dos, con dolor de cabeza y la boca pastosa, habían

olvidado el incidente.

Jerrodd, Jerrodine y Jerrodette I y II observaban la imagen estrellada en el

visiplato mientras completaban el pasaje por el hiperespacio en un lapso fuera de

las dimensiones del tiempo. Inmediatamente, el uniforme de polvo de estrellas dio

paso al predominio de un único disco de mármol, brillante, centrado.

– Es X-23 – dijo Jerrodd con confianza. Sus manos delgadas se entrelazaron con

fuerza detrás de su espalda y los nudillos se pusieron blancos.

Las pequeñas Jerrodettes, niñas ambas, habían experimentado el pasaje por el

hiperespacio por primera vez en su vida. Contuvieron sus risas y se persiguieron

locamente alrededor de la madre, gritando:

– Hemos llegado a X-23… hemos llegado a X-23… hemos llegado a X-23… hemos

llegado…

– Tranquilas, niñas -dijo rápidamente Jerrodine-. ¿Estás seguro, Jerrodd?

– ¿De qué hay que estar seguro? -preguntó Jerrodd, echando una mirada al tubo

de metal justo debajo del techo, que ocupaba toda la longitud de la habitación y

desaparecía a través de la pared en cada extremo. Tenía la misma longitud que la

nave.

Jerrodd sabía poquísimo sobre el grueso tubo de metal excepto que se llamaba

Microvac, que uno le hacía preguntas si lo deseaba; que aunque uno no se las

hiciera de todas maneras cumplía con su tarea de conducir la nave hacia un

destino prefijado, de abastecerla de energía desde alguna de las diversas

estaciones de Energía Subgaláctica y de computar las ecuaciones para los saltos

hiperespaciales.

Jerrodd y su familia no tenían otra cosa que hacer sino esperar y vivir en los

cómodos sectores residenciales de la nave.

Cierta vez alguien le había dicho a Jerrodd, que el ‘ac’ al final de ‘Microvac’ quería

decir ‘computadora análoga’ en inglés antiguo, pero estaba a punto de olvidar

incluso eso.

Los ojos de Jerrodine estaban húmedos cuando miró el visiplato.

– No puedo evitarlo. Me siento extraña al salir de la Tierra.

– ¿Por qué, caramba? -preguntó Jerrodd-. No teníamos nada allí. En X-23

tendremos todo. No estarás sola. No serás una pionera. Ya hay un millón de

personas en ese planeta. Por Dios, nuestros bisnietos tendrán que buscar nuevos

mundos porque llegará el día en que X-23 estará superpoblado. -Luego agregó,

despues de una pausa reflexiva: – Te aseguro que es una suerte que las

computadoras hayan desarrollado viajes interestelares, considerando el ritmo al

que aumenta la raza.

– Lo sé, lo sé -respondió Jerrodine con tristeza.

Jerrodette I dijo de inmediato:

– Nuestra Microvac es la mejor Microvac del mundo.

– Eso creo yo también -repuso Jerrodd, desordenándole el pelo.

Era realmente una sensación muy agradable tener una Microvac propia y Jerrodd

estaba contento de ser parte de su generación y no de otra. En la juventud de su

padre las únicas computadoras eran unas enormes máquinas que ocupaban un

espacio de ciento cincuenta kilómetros cuadrados. Sólo había una por planeta. Se

llamaban ACs Planetarias. Durante mil años habían crecido constantemente en

tamaño y luego, de pronto, llegó el refinamiento. En lugar de transistores hubo

válvulas moleculares, de manera que hasta la AC Planetaria más grande podía

colocarse en una nave espacial y ocupar sólo la mitad del espacio disponible.

Jerrodd se sentía eufórico siempre que pensaba que su propia Microvac personal

era muchísimo más compleja que la antigua y primitiva Multivac que por primera

vez había domado al Sol, y casi tan complicada como una AC Planetaria de la

Tierra (la más grande) que por primera vez resolvió el problema del viaje

hiperespacial e hizo posibles los viajes a las estrellas. – Tantas estrellas, tantos

planetas -suspiró Jerrodine, inmersa en sus propios pensamientos-. Supongo que

las familias seguirán emigrando siempre a nuevos planetas, tal como lo hacemos

nosotros ahora.

– No siempre -respondió Jerrodd, con una sonrisa-. Todo esto terminará algún día,

pero no antes de que pasen billones de años. Muchos billones. Hasta las estrellas

se extinguen, ¿sabes? Tendrá que aumentar la entropía.

– ¿Qué es la entropía, papá? -preguntó Jerrodette II con voz aguda.

– Entropía, querida, es sólo una palabra que significa la cantidad de desgaste del

universo. Todo se desgasta, como sabrás, por ejemplo tu pequeño robot walkietalkie, ¿recuerdas?

– ¿No puedes ponerle una nueva unidad de energía, como a mi robot?

– Las estrellas son unidades de energía, querida. Una vez que se extinguen, ya no

hay más unidades de energía.

Jerrodette I lanzó un chillido de inmediato.

– No las dejes, papá. No permitas que las estrellas se extingan.

– Mira lo que has hecho -susurró Jerrodine, exasperada. – ¿Cómo podía saber que

iba a asustarla? -respondió Jerrodd también en un susurro.

– Pregúntale a la Microvac -gimió Jerrodette I-. Pregúntale cómo volver a encender

las estrellas.

– Vamos -dijo Jerrodine-. Con eso se tranquilizarán. -(Jerrodette II ya se estaba

echando a llorar, también).

Jerrodd se encogió de hombros.

– Ya está bien, queridas. Le preguntaré a Microvac. No se preocupen, ella nos lo

dirá.

Le preguntó a la Microvac, y agregó rápidamente:

– Imprimir la respuesta.

Jerrodd retiró la delgada cinta de celufilm y dijo alegremente: – Miren, la Microvac

dice que se ocupará de todo cuando llegue el momento, y que no se preocupen.

Jerrodine dijo:

– Y ahora, niñas, es hora de acostarse. Pronto estaremos en nuestro nuevo hogar.

Jerrodd leyó las palabras en el celufilm nuevamente antes de destruirlo:

DATOS INSUFICIENTES PARA RESPUESTA ESCLARECEDORA.

Se encogió de hombros y miró el visiplato. El X-23 estaba cerca.

VJ-23X de Lameth miró las negras profundidades del mapa tridimensional en

pequeña escala de la Galaxia y dijo:

– ¿No será una ridiculez que nos preocupe tanto la cuestión?

MQ-17J de Nicron sacudió la cabeza.

– Creo que no. Sabes que la Galaxia estará llena en cinco años con el actual ritmo

de expansión.

Los dos parecían jóvenes de poco más de veinte años. Ambos eran altos y de

formas perfectas.

– Sin embargo, dijo VJ-23X- me resisto a presentar un informe pesimista al

Consejo Galáctico.

– Yo no pensaría en presentar ningún otro tipo de informe. Tenemos que

inquietarlos un poco. No hay otro remedio.

VJ-23X suspiró.

– El espacio es infinito. Hay cien billones de galaxias disponibles.

– Cien billones no es infinito, y cada vez se hace menos infinito. ¡Piénsalo! Hace

veinte mil años, la humanidad resolvió por primera vez el problema de utilizar

energía estelar, y algunos siglos después se hicieron posibles los viajes

interestelares. A la humanidad le llevó un millón de años llenar un pequeño mundo

y luego sólo quince mil años llenar el resto de la Galaxia. Ahora la población se

duplica cada diez años…

VJ-23X lo interrumpió.

– Eso debemos agradecérselo a la inmnortalidad.

– Muy bien. La inmortalidad existe y debemos considerarla. Admito que esta

inmortalidad tiene su lado complicado. La galáctica AC nos ha solucionado

muchos problemas, pero al resolver el problema de evitar la vejez y la muerte,

anuló todas las otras cuestiones.

– Sin embargo no creo que desees abandonar la vida.

– En absoluto -saltó MQ-17J, y luego se suavizó de inmediato-. No todavía. No soy

tan viejo. ¿Cuántos años tienes tú?

– Doscientos veintitrés. ¿Y tú?

– Yo todavía no tengo doscientos. Pero, volvamos a lo que decía. La población se

duplica cada diez años. Una vez que se llene esta galaxia, habremos llenado otra

en diez años. Diez años más y habremos llenado dos más. Otra década, cuatro

más. En cien años, habremos llenado mil galaxias; en mil años, un millón de

galaxias. En diez mil años, todo el universo conocido. Y entonces, ¿qué?

VJ-23X dijo:

– Como problema paralelo, está el del transporte. Me pregunto cuántas unidades

de energía solar se necesitarán para trasladar galaxias de individuos de una

galaxia a la siguiente.

– Muy buena observación. La humanidad ya consume dos unidades de energía

solar por año.

– La mayor parte de esta energía se desperdicia. Al fin y al cabo, nuestra propia

galaxia sola gasta mil unidades de energía solar por año, y nosotros solamente

usamos dos de ellas.

– De acuerdo, pero aún con una eficiencia de un cien por ciento, sólo podemos

postergar el final. Nuestras necesidades energéticas crecen en progresión

geométrica, y a un ritmo mayor que nuestra población. Nos quedaremos sin

energía todavía más rápido que sin galaxias. Muy buena observación. Muy, muy

buena observación.

– Simplemente tendremos que construir nuevas estrellas con gas interestelar.

– ¿O con calor disipado? -preguntó MQ-17J, con tono sarcástico.

– Puede haber alguna forma de revertir la entropía. Tenemos que preguntárselo a

la Galáctica AC.

VJ-23X no hablaba realmente en serio, pero MQ-17J sacó su contacto AC del

bolsillo y lo colocó sobre la mesa frente a él.

– No me faltan ganas -dijo-. Es algo que la raza humana tendrá que enfrentar

algún día.

Miró sombríamente su pequeño contacto AC. Era un objeto de apenas cinco

centímetros cúbicos, nada en sí mismo, pero estaba conectado a través del

hiperespacio con la gran Galáctica AC que servía a toda la humanidad y, a su vez

era parte integral suya.

MQ-17J hizo una pausa para preguntarse si algún día, en su vida inmortal, llegaría

a ver la Galáctica AC. Era un pequeño mundo propio, una telaraña de rayos de

energía que contenía la materia dentro de la cual las oleadas de los planos medios

ocupaban el lugar de las antiguas y pesadas válvulas moleculares. Sin embargo, a

pesar de esos funcionamientos subetéreos, se sabía que la Galáctica AC tenía mil

diez metros de ancho.

Repentinamente, MQ-17J preguntó a su contacto AC:

– ¿Es posible revertir la entropía?

VJ-23X, sobresaltado, dijo de inmediato:

– Ah, mira, realmente yo no quise decir que tenías que preguntar eso.

– ¿Por qué no?

– Los dos sabemos que la entropía no puede revertirse. No puedes volver a

convertir el humo y las cenizas en un árbol.

– ¿Hay árboles en tu mundo? -preguntó MQ-17J.

El sonido de la Galáctica AC los sobresaltó y les hizo guardar silencio. Se oyó su

voz fina y hermosa en el contacto AC en el escritorio. Dijo:

DATOS INSUFICIENTES PARA RESPUESTA ESCLARECEDORA.

VJ-23X dijo:

– ¡Ves!

Entonces los dos hombres volvieron a la pregunta del informe que tenían que

hacer para el Consejo Galáctico.

La mente de Zee Prime abarcó la nueva galaxia con un leve interés en los

incontables racimos de estrellas que la poblaban. Nunca había visto eso antes.

¿Alguna vez las vería todas? Tantas estrellas, cada una con su carga de

humanidad… una carga que era casi un peso muerto. Cada vez más, la verdadera

esencia del hombre había que encontrarla allá afuera, en el espacio.

¡En las mentes, no en los cuerpos! Los cuerpos inmortales permanecían en los

planetas, suspendidos sobre los eones. A veces despertaban a una actividad

material pero eso era cada vez más raro. Pocos individuos nuevos nacían para

unirse a la multitud increíblemente poderosa, pero, ¿qué importaba? Había poco

lugar en el universo para nuevos individuos.

Zee Prime despertó de su ensoñación al encontrarse con los sutiles manojos de

otra mente.

– Soy Zee Prime. ¿Y tú?

– Soy Dee Sub Wun. ¿Tu galaxia?

– Sólo la llamamos Galaxia. ¿Y tú?

– Llamamos de la misma manera a la nuestra. Todos los hombres llaman Galaxia

a su galaxia, y nada más. ¿Por qué será?

– Porque todas las galaxias son iguales.

– No todas. En una galaxia en particular debe de haberse originado la raza

humana. Eso la hace diferente.

Zee Prime dijo:

– ¿En cuál?

– No sabría decirte. La Universal AC debe estar enterada.

– ¿Se lo preguntamos? De pronto tengo curiosidad por saberlo.

Las percepciones de Zee Prime se ampliaron hasta que las galaxias mismas se

encogieron y se convirtieron en un polvo nuevo, más difuso, sobre un fondo

mucho más grande. Tantos cientos de billones de galaxias, cada una con sus

seres inmortales, todas llevando su carga de inteligencias, con mentes que

vagaban libremente por el espacio. Y sin embargo una de ellas era única entre

todas por ser la Galaxia original. Una de ellas tenía en su pasado vago y distante,

un período en que había sido la única galaxia poblada por el hombre.

Zee Prime se consumía de curiosidad por ver esa galaxia y gritó:

– ¡Universal AC! ¿En qué galaxia se originó el hombre?

La Universal AC oyó, porque en todos los mundos tenía listos sus receptores, y

cada receptor conducía por el hiperespacio a algún punto desconocido donde la

Universal AC se mantenía independiente.

ee Prime sólo sabía de un hombre cuyos pensamientos habían penetrado a

distancia sensible de la Universal AC, y sólo informó sobre un globo brillante, de

sesenta centímetros de diámetro, difícil de ver.

– ¿Pero cómo puede ser eso toda la Universal AC? -había preguntado Zee Prime.

La mayor parte -fue la respuesta- está en el hiperespacio. No puedo imaginarme

en qué forma está allí.

Nadie podía imaginarlo, porque hacía mucho que había pasado el día- y eso Zee

Prime lo sabía- en que algún hombre tuvo parte en construir la Universal AC. Cada

Universal AC diseñaba y construía a su sucesora. Cada una, durante su existencia

de un millón de años o más, acumulaba la información necesaria como para

construir una sucesora mejor, más intrincada, más capaz en la cual dejar

sumergido y almacenado su propio acopio de información e individualidad.

La Universal AC interrumpió los pensamientos erráticos de Zee Prime, no con

palabras, sino con directivas. La mentalidad de Zee Prime fue dirigida hacia un

difuso mar de Galaxias donde una en particular se agrandaba hasta convertirse en

estrellas.

Llegó un pensamiento, infinitamente distante, pero infinitamente claro.

ÉSTA ES LA GALAXIA ORIGINAL DEL HOMBRE.

Pero era igual, al fin y al cabo, igual que cualquier otra, y Zee Prime resopló de

desilusión.

Dee Sub Wun, cuya mente había acompañado a Zee Prime, dijo de pronto:

– ¿Y una de estas estrellas es la estrella original del hombre?

La Universal AC respondió:

LA ESTRELLA ORIGINAL DEL HOMBRE SE HA HECHO NOVA. ES UNA

ENANA BLANCA.

– ¿Los hombres que la habitaban murieron? -preguntó Zee Prime, sobresaltado y

sin pensar.

La Universal AC respondió:

COMO SUCEDE EN ESTOS CASOS UN NUEVO MUNDO PARA SUS

CUERPOS FÍSICOS FUE CONSTRUIDO EN EL TIEMPO.

– Sí, por supuesto -dijo Zee Prime, pero aún así lo invadió una sensación de

pérdida. Su mente dejó de centrarse en la Galaxia original del hombre, y le

permitió volver y perderse en pequeños puntos nebulosos. No quería volver a

verla.

Dee Sub Wun dijo:

– ¿Qué sucede?

– Las estrellas están muriendo. La estrella original ha muerto.

– Todas deben morir. ¿Por qué no?

– Pero cuando toda la energía se haya agotado, nuestros cuerpos finalmente

morirán, y tú y yo con ellos.

– Llevará billones de años.

– No quiero que suceda, ni siquiera dentro de billones de años. ¡Universal AC!

¿Cómo puede evitarse que las estrellas mueran?

Dee Sub Wun dijo, divertido:

– Estás preguntando cómo podría revertirse la dirección de la entropía.

Y la Universal AC respondió:

TODAVÍA HAY DATOS INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA

ESCLARECEDORA.

Los pensamientos de Zee Prime volaron a su propia galaxia. Dejó de pensar en

Dee Sub Wun, cuyo cuerpo podría estar esperando en una galaxia a un trillón de

años luz de distancia, o en la estrella siguiente a la de Zee Prime. No importaba.

Con aire desdichado, Zee Prime comenzó a recoger hidrógeno interestelar con el

cual construir una pequeña estrella propia. Si las estrellas debían morir alguna

vez, al menos podrían construirse algunas.

El Hombre, mentalmente, era uno solo, y estaba conformado por un trillón de

trillones de cuerpos sin edad, cada uno en su lugar, cada uno descansando,

tranquilo e incorruptible, cada uno cuidado por autómatas perfectos, igualmente

incorruptibles, mientras las mentes de todos los cuerpos se fusionaban libremente

entre sí, sin distinción.

El Hombre dijo:

– El universo está muriendo.

El Hombre miró a su alrededor a las galaxias cada vez más oscuras. Las estrellas

gigantes, muy gastadoras, se habían ido hace rato, habían vuelto a lo más oscuro

de la oscuridad del pasado distante. Casi todas las estrellas eran enanas blancas,

que finalmente se desvanecían.

Se habían creado nuevas estrellas con el polvo que había entre ellas, algunas por

procesos naturales, otras por el Hombre mismo, y también se estaban apagando.

Las enanas blancas aún podían chocar entre ellas, y de las poderosas fuerzas así

liberadas se construirían nuevas estrellas, pero una sola estrella por cada mil

estrellas enanas blancas destruidas, y también éstas llegarían a su fin.

El Hombre dijo:

– Cuidadosamente administrada y bajo la dirección de la Cósmica AC, la energía

que todavía queda en todo el universo, puede durar billones de años. Pero aún así

eventualmente todo llegará a su fin. Por mejor que se la administre, por más que

se la racione, la energía gastada desaparece y no puede ser repuesta. La entropía

aumenta continuamente.

El Hombre dijo:

– ¿Es posible no revertir la entropía? Preguntémosle a la Cósmica AC.

La AC los rodeó pero no en el espacio. Ni un solo fragmento de ella estaba en el

espacio. Estaba en el hiperespacio y hecha de algo que no era materia ni energía.

La pregunta sobre su tamaño y su naturaleza ya no tenía sentido comprensible

para el Hombre.

– Cósmica AC -dijo el Hombre- ¿cómo puede revertirse la entropía?

La Cósmica AC dijo:

LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA

ESCLARECEDORA.

El Hombre ordenó: – Recoge datos adicionales.

La Cósmica AC dijo:

LO HARÉ. HACE CIENTOS DE BILLONES DE AÑOS QUE LO HAGO. MIS

PREDECESORES Y YO HEMOS ESCUCHADO MUCHAS VECES ESTA

PREGUNTA. TODOS LOS DATOS QUE TENGO SIGUEN SIENDO

INSUFICIENTES.

– ¿Llegará el momento -preguntó el Hombre- en que los datos sean suficientes o el

problema es insoluble en todas las circunstancias concebibles?

La Cósmica AC respondió:

NINGÚN PROBLEMA ES INSOLUBLE EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS

CONCEBIBLES.

El Hombre preguntó:

– ¿Cuándo tendrás suficientes datos como para responder a la pregunta?

La Cósmica AC respondió:

LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA

ESCLARECEDORA.

– ¿Seguirás trabajando en eso? -preguntó el Hombre.

La Cósmica AC respondió:

– SÍ. El Hombre dijo:

– Esperaremos.

Las estrellas y las galaxias murieron y se convirtieron en polvo, y el espacio se

volvió negro después de tres trillones de años de desgaste.

Uno por uno, el Hombre se fusionó con la AC, cada cuerpo físico perdió su

identidad mental en forma tal que no era una pérdida sino una ganancia.

La última mente del Hombre hizo una pausa antes de la fusión, contemplando un

espacio que sólo incluía la borra de la última estrella oscura y nada aparte de esa

materia increíblemente delgada, agitada al azar por los restos de un calor que se

gastaba, asintóticamente, hasta llegar al cero absoluto.

El Hombre dijo:

– AC, ¿es éste el final? ¿Este caos no puede ser revertido al universo una vez

más? ¿Esto no puede hacerse?

AC respondió:

LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA

ESCLARECEDORA.

La última mente del Hombre se fusionó y sólo AC existió en el hiperespacio.

La materia y la energía se agotaron y con ellas el espacio y el tiempo. Hasta AC

existía solamente para la última pregunta que nunca había sido respondida desde

la época en que dos técnicos en computación medio alcoholizados, tres trillones

de años antes, formularon la pregunta en la computadora que era para AC mucho

menos de lo que para un hombre el Hombre.

Todas las otras preguntas habían sido contestadas, y hasta que esa última

pregunta fuera respondida también, AC no podría liberar su conciencia.

Todos los datos recogidos habían llegado al fin. No quedaba nada para recoger.

Pero toda la información reunida todavía tenía que ser completamente

correlacionada y unida en todas sus posibles relaciones.

Se dedicó un intervalo sin tiempo a hacer esto.

Y sucedió que AC aprendió cómo revertir la dirección de la entropía.

Pero no había ningún Hombre a quien AC pudiera dar una respuesta a la última

pregunta. No había materia. La respuesta -por demostración- se ocuparía de eso

también.

Durante otro intervalo sin tiempo, AC pensó en la mejor forma de hacerlo.

Cuidadosamente, AC organizó el programa.

La conciencia de AC abarcó todo lo que alguna vez había sido un universo y

pensó en lo que en ese momento era el caos.

Paso a paso, había que hacerlo.

Y AC dijo:

¡HÁGASE LA LUZ!

Y la luz se hizo…

 

¿Quien es Mario Bunge?

Mario Bunge (Buenos Aires, 21 de septiembre de 1919) es un físico, filósofo de la ciencia y humanista argentino; defensor del realismo científico y de la filosofía exacta. Es conocido por expresar públicamente su postura contraria a las pseudociencias, entre las que incluye al psicoanálisis, la homeopatía, la microeconomía neoclásica (u ortodoxa) y la teoría de cuerdas además de sus críticas contra corrientes filosóficas como el existencialismo, la fenomenología, el posmodernismo, la hermenéutica y el feminismo filosófico.

(Wikipedia)

5b415a0a74765006f122f979f487f751

Entrevistadores: Alejandro Agostinelli, Alejandro J. Borgo, Heriberto Janosch, L. Enrique Márquez, Mariano Moldes, Benjamín Pedrotti y J. C. Torres

-En el prefacio de su libro “Seudociencia e Ideología” ud. relata que cuando era adolescente tenía en su estudio tres retratos: el de Einstein, el de Marx y el de Freud. Dice que el primero en caer fue el de Freud. Nos gustaría saber cómo, cuando y por qué cayó. ¿Fue algo paulatino?

-No, fue bastante súbito. Fueron dos experiencias. Una con un psicoanalista amigo que me hizo uno de esos psicoanálisis instantáneos: “sí, lo que pasa es que vos tenés problemas de amor y de trabajo”. Yo tenía 16 o 17 años. Al principio pensaba ¿como se habrá enterado?. Después empecé a recapacitar: “todos los adolescentes tenemos problemas de ese tipo”. Y poco después este hombre enloqueció completamente: se quería tirar de una ventana porque decía que iba a salir volando. Entonces me dije “Bueno, por lo menos a la locura el psicoanálisis no la trata”. Segundo, leí un libro de Bertrand Russell que se llamaba algo así como Introducción a la Filosofía, de 1914. Y ahí tiene un largo capítulo sobre la psicología más avanzada de aquel tiempo: la reflexología y el conductismo, que habían nacido de Pavlov por una parte y de Watson por otra. Y, como todos saben, Russell se reía del psicoanálisis. Entonces pensé “Ah! esta gente tratará de explicar las cosas de un modo materialista, recurriendo al sistema nervioso”. Eso me abrió los ojos. Y tengo que recordar un tercer motivo: en aquella época yo me consideraba marxista. Leí un libro de Reuben Osborne –quien era freudomarxista- que expresaba la combinación o síntesis entre el marxismo y el freudismo, una corriente que nació en Viena y se propagó enseguida. El libro me indignó tanto que escribí un libro en contra. Y a medida que lo iba escribiendo me iba volviendo más y más antipsicoanalítico. Antes de estas tres experiencias yo creía en el psicoanálisis, desde luego, como adolescente porteño que ve los libros de Freud en los quioscos del subterráneo a 50 centavos cada uno, al alcance de todo el pueblo, de cualquiera que sepa leer y escribir; éstas me convencieron de que el psicoanálisis no era científico. Desde entonces, no he hecho más que continuar en esta opinión. Al estudiar psicología moderna, en particular psicología fisiológica, uno se da cuenta de que Freud, entre otras cosas, adopta una posición dualista frente al problema mente-cuerpo. Posición que no es original de Freud: es tan vieja como la religión, pero él la tomó del neurólogo inglés Hughlins Jackson, quien a su vez adoptó una posición propuesta por primera vez por el gran filósofo y matemático Leibniz, quien sostenía que los procesos mentales y los procesos biológicos eran paralelos entre sí. Cada vez que uno pensaba una idea, ocurría algo en el cerebro, pero era una sincronización: la mente iba por su lado y el cerebro por el suyo. Eran paralelos. Como dos relojes independientes pero sincronizados. Es la hipótesis del paralelismo psicofísico. Y bueno, es muy insatisfactorio. No se entiende por qué diablos son sincrónicos. Tampoco se entiende por qué un cerebro con muchas circunvoluciones nos confiere alguna superioridad. Si la mente no necesitara del cerebro, nos convendría tener un cerebro chiquito, que se ocupara de regular los movimientos y la temperatura, en lugar de tener una caja craneana tan incómoda que nos obliga, entre otras cosas, a la confección de sombreros.

-¿Y por qué piensa ud. que persistió el psicoanálisis? ¿Cómo convive con la psicología moderna? ¿Por qué tuvo tanto éxito? Inclusive en el ambiente universitario, académico, entre los médicos…

-Por tres motivos, creo. Primero: Freud y sus secuaces enfocaron dos problemas que la psicología tradicional había descuidado: el problema de las emociones y el problema del sexo. Los psicólogos tradicionales se ocuparon sólo de los procesos mentales conscientes. No se ocuparon de las emociones, del afecto ni del sexo; no se podía hablar de eso siquiera, era un tabú. Entonces ¿que pasa?, cuando la ciencia no se ocupa de un tema que interesa a todo el mundo, inmediatamente vienen los charlatanes y lo acaparan. Y el segundo motivo es que es fácil. El estudio del psicoanálisis no requiere ninguna preparación previa: un chico de 16 años puede convertirse en un erudito psicoanalista simplemente leyendo, porque se trata de leer textos. No hace falta estudiar psicología experimental, neurología, ni saber matemática o biología, no hace falta saber nada. Es el facilismo. Entonces, algo que es fácil y se ocupa de asuntos realmente importantes como son la emoción y el sexo, ¿cómo no va a atraer a la gente, en particular a los jóvenes incautos?. El tercer motivo ya es comercial: para poder aplicar una terapéutica cualquiera hace falta estar entrenado, por ejemplo como médico, psiquiatra o psicólogo clínico. Hay que estudiar seriamente si uno quiere ser eficaz y honesto. Para ser psicoanalista no hace falta nada. Un psicoanalista puede practicar, puede ganarse la vida y ganársela bastante bien –por lo menos en EE.UU. y el resto de Norteamérica donde cobra 100 dólares la hora-. Puede hacerlo sin ninguna preparación previa. Esos son los motivos: que el psicoanálisis se ocupa de problemas auténticos –aunque se ocupa mal-, que es fácil y que es rentable. Los tres hicieron que el psicoanálisis se expandiera como reguero de pólvora. Pero ya terminó su ciclo. Queda solamente en los países del Tercer Mundo.

-En la Universidad de Buenos Aires más del 90% de la gente enseña psicoanálisis. Más que enseñar, se adoctrina. En primer año se ve psicoanálisis, en segundo o tercero se ve “psicopatología” que es puro Lacan. No se ve una actitud de apertura…

-Claro. “Macaneo I”, “Macaneo II”, “Macaneo III”…, y ya pueden empezar. Se lanzan sobre la población incauta y pueden ejercer una profesión.

-Y las comunidades científica y universitaria ¿qué hacen frente al psicoanálisis? ¿Lo toleran?.

-Desgraciadamente hay excesiva tolerancia para con los colegas. Pero lo que sucede en los países más avanzados es que se tolera a algún profesor que haga psicoanálisis. Por ejemplo, en mi Universidad (McGill) hay uno o a lo sumo dos miembros del departamento de psiquiatría que hacen psicoanálisis. Más no. Y los demás los toleran entre otras cosas porque carecen de las herramientas epistemológicas para demostrar que el psicoanálisis es una pseudociencia. Y también, digámoslo de frente, les falta el coraje para decirlo. En particular tratándose de psicosis, si ud. pone a un psicótico –digamos un esquizofrénico o un depresivo- en manos de un psicoanalista, ese enfermo no se va a curar y, más aún, corre peligro de terminar suicidándose o matando a otro. Esta mañana recibí una carta de un amigo con quien había perdido contacto, con el que habíamos trabajado juntos en la Universidad Obrera en los años ´40. Me contaba que su odio al psicoanálisis se debe a que tenía una hija depresiva, que se había puesto en manos de un analista. Con la palabra no se cura la depresión… Esta chica terminó pegándose un tiro, ¡su única hija!. Entonces, él no tiene un motivo puramente intelectual sino también afectivo para considerar que la práctica del psicoanálisis es delictuosa. Tolerarla es dar patente de corso a los charlatanes. A diferencia de la astrología y la parapsicología, que arruinan la manera de pensar y concebir el mundo pero –que yo sepa- no ponen en peligro la vida de nadie, el psicoanálisis es mucho más nocivo que estas creencias.

-Pero ¿no cree ud. que el psicoanálisis es la pseudociencia que, por dictarse en la Universidad, más influye sobre el estudiante?

-Sí, sí. En la Universidad argentina ¿eh?; en mi Universidad y en las demás de Norteamérica no se enseña psicoanálisis, y menos que menos psicoanálisis lacaniano. Con alguna que otra excepción, y siempre en los departamentos de psiquiatría, no en los de psicología. Está en plena decadencia. A partir de los años ´70 –o tal vez un poco antes- la cultura argentina ha sido barrida por los militares y por el irracionalismo. Es uno de los tantos componentes del esoterismo, del macaneo. ¿Cómo no va a invadir la Universidad?. La Universidad ha sido destruida en 1966 por la dictadura militar. Luego vino un intento de recuperación, después fue vuelta a destruir, y todavía no se ha recuperado. Es un escándalo que no haya epistemólogos que hagan la crítica de esta macana por falta total de preparación científica y filosófica. Hay que combinar las dos cosas.

-Una forma de ganarle terreno a los psicoanalistas sería disponer de un buen presupuesto, porque la psicobiología necesita laboratorios e instrumental, mientras que el psicoanálisis es barato para quienes lo practican.

-Por supuesto. Es más fácil escribir un artículo psicoanalítico que una contribución seria a la psicología científica. Pero en el país existen –por suerte- psicólogos biológicos; los he encontrado en Mendoza y en Rosario. En España y México, invadidos por psicoanalistst argentinos, me he encontrado con algunos. Esta gente ha invertido años en adquirir esta preparación. La psicología moderna –con laboratorios- es la única que está haciendo avances espectaculares. Por eso es que se interesan por ella muchos médicos, psiquiatras y estudiosos de las afasias, de las perturbaciones del habla y de la comprensión del habla.

-Martin Gardner, en uno de sus últimos libros, sostiene que una buena forma de aprender ciencia es viendo en qué se equivocan sus chiflados. Esa parece una frase suya. ¿De qué chiflados, de que pseudociencias cree ud. haber aprendido más?

-Del psicoanálisis, claro. Ah! también algo de la parapsicología. El motivo fue que algunos colegas físicos y matemáticos creían en la parapsicología. En la Universidad, la creencia en la parapsicología está muy difundida. Alrededor del 50% de la gente cree en la posibilidad de la telepatía, no tanto ya en la telekinesis. Para hacer la crítica uno necesita argumentos, y así lee artículos del Journal of Parapsychology, analiza los experimentos, trata de ver qué es lo que falla, y hace además una crítica psicológica, desde el punto de vista de la filosofía de la mente. Como dice Gardner, se puede aprender mucho sobre el método científico leyendo a los macaneadores. Pero yo no creo que sean chiflados de la ciencia, ni que estas creencias sean ciencias patológicas, como alguien las llamó; son simplemente no-ciencia. Ni siquiera se toman mucho trabajo para aparentar ser ciencias, cualquiera puede entenderlas. Los únicos pseudocientíficos que hacen experimentos son los parapsicólogos, del mismo modo, la única pseudociencia que se apoya en una ciencia es la astrología; son los únicos que consultan a la astronomía, los demás se valen solos. Son independientes. Justamente Freud insistía con el tema de la independencia del psicoanálisis con respecto a la neurofisiología, y Lacan aún más. Lacan quiso rescatar un proyecto de Facultad de Psicología esbozado por Freud. Los estudiantes deberían aprender literatura, mitología, y por supuesto, psicoanálisis I, II, etc. Tenían que tener cultura literaria y humanística pero ninguna cultura científica. En particular no se aprendía psicología experimental, nada que oliera a laboratorio. ¡Que contentos se pondrían al saber que su proyecto se realizó aquí, en el Tercer Mundo!

-Ud. cree que Freud tuvo desde el principio un objetivo bien determinado o más bien que la teoría psicoanalítica fue formándose un poco azarosamente, de acuerdo a las vivencias y rasgos de personalidad del propio Freud?

-Bueno, ud. conoce la carrera de Freud. Comenzó como neurólogo, siguiendo la escuela de Hughlins Jackson. Él intentó hacer algo de laboratorio y no le salió. A él –como a cualquiera- le interesaban los sueños, las psicopatologías, etc., y en ese momento la psicología científica, sobre todo la parte de las psicopatologías, estaba poco avanzada. No es que no existiese; había empezado en Francia con Paul Broca y en Alemania con Karl Wernicke. Sin embargo no eran muy populares. Ahora bien, Freud –y esto lo dice claramente Ernest Jones, su más afamado biógrafo- quería casarse, y se sabía incapaz de hacer carrera por falta de méritos científicos suficientes, siempre sería un profesor adjunto. Entonces decidió abandonar completamente la orientación científica. No solo está Jones, que es muy explícito. También se puede ver en su propia correspondencia. Aparte de ese interés material, y de la imposibilidad de hacer una carrera científica por falta de competencia, de originalidad, debe haber influido también el hecho de que Freud era cocainómano, Necesitaba la droga y se daba cuenta de que no podía alcanzar la lucidez sin ella, y eso, a una persona que ha recibido entrenamiento médico –Freud lo tuvo en la Escuela de Medicina de Viena, que junto con las de Berlín y de París eran las más prestigiosas de Europa- debe haberlo preocupado bastante, quitándole confianza ante la posibilidad de hacer ciencia en serio. Pero además estaba su interés auténtico por los problemas afectivos, la sexualidad, las emociones. A fines del siglo 19 hay en él una auténtica conversión. El hombre abandona totalmente el camino científico y se desbarranca.

-Es como ud. decía en una conferencia: “donde hay un vacío, ese vacío se llena con basura”. Sería el caso de toda esta pseudopsicología…

-Sí, sí. No el caso de Lacan, que no enfocó ni un solo problema científico en su vida. Pero es así en general, sobre todo a nivel popular.

-Pero ¿podemos decir que hay un vacío a nivel psicoterapéutico en las corrientes psicológicas que tratan de enfocar científicamente su campo de interés?

-Lo había hasta que nació la terapia de la conducta, que se ocupa de los casos tratables por medios sencillos, sin drogas. Lo hubo en el caso de la depresión y la esquizofrenia hasta 1955, cuando por primera vez se descubrieron neurolépticos eficaces. Es cierto que tienen efectos secundarios muy desagradables de tipo dermatológico y pérdida de memoria, aunque no una pérdida definitiva. También es verdad que tales dolencias no se pueden curar definitivamente, pero sabemos controlarlas. Por ejemplo, un íntimo amigo mío, investigador de primera línea, es maníaco-depresivo. Se controla con esas drogas. Cuando está en el período maníaco, o sea ascendente, es de una productividad increíble. Después tiene depresiones, pero controladas; jamás tiene las que lo afectaban antes de comenzar a tratarse con las sales de litio. Yo lo he visto en sus depresiones antes del tratamiento. ¡Estaba totalmente destrozado!. Parecía un chico autista, encerrado en sí mismo, sin querer ver ni oír nada, desconfiando de todo el mundo –hasta de sus amigos y de su mujer-. Pero ahora está controlado: produce, va al laboratorio todos los días, escribe –y no pavadas- sobre cosas importantísimas. Hoy día se puede llevar una vida casi normal con problemas depresivos que, no tratados, probablemente llevarían al suicidio. Una sobrina mía es un caso parecido; una poetisa brillante. Al principio la trataba un psicoanalista y, por supuesto, ella iba de mal en peor. No sólo dejó de escribir sino que se escapaba de la casa y tenía unos episodios espantosos. Ahora está controlada, felizmente. Pero hay mucho por hacer todavía, no hay suficiente gente ocupándose de estas cosas y hay demasiada creyendo que la magia de la palabra puede suplir a las drogas, porque ignora que, entre otras cosas, el cerebro es un sistema químico. Basta cambiar la química del cerebro para modificar la forma de sentir o incluso de pensar. Y en realidad todos nosotros tenemos experiencias en ese sentido. Cuando estamos adormilados tomamos una taza de café; hay una droga llamada cafeína que nos da lucidez. Por eso no tendría que ser tan difícil de comprender.

-Esto es una grave objeción al dualismo, el cual sin embargo persiste.

-Persiste entre otras cosas porque estamos atados a la religión, porque tenemos resabios de una filosofía anticuada. Todavía la mayor parte de los cursos de psicología no son cursos de psicología biológica. El estudio de lo mental no se encara desde una perspectiva biológica.

-En su libro “El problema mente-cerebro”, ud. hace una crítica a la postura de que los predicados mentalistas no son reductibles a predicados neurofisiológicos. Está claro que su concepción de la mente es la de una colección de procesos cerebrales. ¿Qué me dice de Russell cuando afirma que esos predicados son sintéticos y no analizables?

-Sí, pero tenga en cuenta que Russell escribió esto en 1921, cuando casi toda la psicología fisiológica que había trataba sobre el problema de la percepción. Se ha avanzado muchísimo en estos tres cuartos de siglo. Le voy a dar un ejemplo. Ud. puede decir que Fulano está hablando. Una manera neurofisiológica de decirlo es afirmar “las áreas de Wernicke y de Broca de Fulano están activas”. Otra: “Fulano está viendo”, es como decir “la corteza estriada de Fulano está activa en este momento”. A primera vista pareciera que no tienen nada que ver. Eso ocurre porque no nos hemos acostumbrado. Es como si un dualista le dijese a un físico que el predicado brillante no tiene nada que ver con los que intervienen en la teoría del estado sólido, que analizan el proceso de reflexión de un rayo luminoso por los átomos que componen la superficie del objeto brillante, y sin embargo es la misma cosa. Los primeros en darse cuenta de que podemos deducir o definir los predicados que usamos para describir nuestras percepciones en términos de predicados que definen cosas invisibles fueron los atomistas griegos. Claro que ellos no tenían toda la teoría que ahora tenemos. Hoy se puede. El paso que la física dio en este siglo (XX), tendrá que hacerlo la psicología en el próximo.

-¿Puede decirse que en ese sentido el programa de la psicología fisiológica es la reducción de los predicados mentales fenomenistas a predicados neurofisiológicos?

-Sí. Y requiere de teorías, difíciles, que están en proceso de construirse. Pero los obstáculos no son inherentes a la materia sino a la formación de los psicólogos. No suelen tener una buena formación biológica, y menos aún matemática. Entonces, los que se dedican a la psicología matemática, al no tener una buena formación biológica, se contentan con hacer teorías –por ejemplo del aprendizaje- que no tienen ninguna relación con el llamado sustrato neurofisiológico. La ley de Thorndike sobre el aprendizaje puede enunciarse sin recurrir a consideraciones psicobiológicas. La ley es correcta, pero queremos entenderla en términos de refuerzo de conexiones neuronales. Entonces lo que se necesita es un Hebb con cultura matemática. La formación inicial de Hebb fue literaria. Una vez yo le pregunté “Por qué le tiene rabia a la matemática, o a los modelos matemáticos”, y me contestó: “No, ese es un defecto personal mío. Yo de adolescente soñaba con escribir novelas, incluso escribí una. Yo no le tengo rabia a la matemática, es que no sé”, “¿Y no habrá un segundo motivo?” continué yo, “como los modelos que hoy hay son en su mayoría conductistas y por lo tanto superficiales, no llegan al meollo de la cuestión””… Ahí Hebb estuvo de acuerdo conmigo. Yo creo que hay que imponer, no un proyecto de Facultad de Psicología, sino cambiar los planes de estudio en esa carrera, e incluir una buena formación biológica y matemática.

-Volviendo al psicoanálisis, el Dr. Klimovsky, sin ser un defensor del psicoanálisis, propone considerarlo como una protociencia antes que como una pseudociencia, y esperar que los psicoanalistas sistematicen la teoría psicoanalítica para convertirla así en científica. ¿Ud. opina que no hay nada rescatable en el psicoanálisis?

-No, no hay nada rescatable. Lo que pasa es que Klimovsky es un matemático, y él tiene la visión de la ciencia que es común a los matemáticos. Creo entender que su posición es la de que si se axiomatizara y se formalizara correctamente el psicoanálisis, ya se convertiría en ciencia. En mi libro La investigación científica desarrollé un contraejemplo; doy allí una “Axiomática de los fantasmas”, una teoría matemática de los fantasmas. Matemáticamente es correcta… ¡pero los fantasmas no existen!. La matematización es necesaria para hacer avanzar una ciencia más allá de cierto límite, para aumentar la precisión y la profundidad, pero no es imprescindible para hacer ciencia, y menos aún suficiente. Se puede macanear matemáticamente. La matemática no nos da más que formas; si ud. llena las formas con basura, sigue siendo basura. Si en vez de descartar la basura la pone en un paquete lindo, con un moño rosa, sigue siendo basura. Yo estoy en desacuerdo con el Dr. Klimovsky; el psicoanálisis no es científico, es una pseudociencia. Hace dos tipos de afirmaciones gratuitas: las comprobables y las no comprobables. Las no comprobables son no científicas desde el vamos. Las comprobables se dividen a su vez en dos grupos: las que nunca fueron puestas a prueba – y aún así son sostenidas por los psicoanalistas- , y las que sí lo fueron y resultaron ser falsas. Estas últimas ¡nunca fueron ensayadas por psicoanalistas, quienes jamás se anduvieron tomando ese tipo de molestias!. Entonces, el carácter pseudocientífico del psicoanálisis es evidente. En cuanto a que el Dr. Klimovsky no defiende el psicoanálisis, cabe destacar que hace 30 años –por lo menos- que viene haciéndole propaganda.

-Como miembro del CSICOP, ud. habrá observado que cuentan con un psicoanalista entre sus consultores, y además la revista –The Skeptical Inquirer- nunca ha tocado el tema del psicoanálisis. ¿Habló de eso con Paul Kurtz alguna vez?

-Sí. Lo que ellos quieren hacer es una especie de frente único contra la parapsicología, la ufología, etc. Ese es un error de omisión; yo los acompaño en la medida en que estoy de acuerdo con ellos en otros respectos. Pero tenga en cuenta también que The Skeptical Inquirer no publica artículos psicoanalíticos, que ya es algo.

-Lo que sí hubo fueron críticas salpicadas, como la de Terence Hines. Pero si alguien lo quisiera abordar ¿usted cree que habría censura?

-Yo no creo. Una vez publicaron algo que les mandé y allí mencionaba al psicoanálisis como una pseudociencia.

-Tal vez ese descuido se deba a que el psicoanálisis allí no es un fenómeno tan extendido como aquí, y preocupa más el tema de la creencia en los fenómenos psi.

-Sí, en efecto. Las otras supersticiones son mucho más populares. Tengamos en cuenta que la mitad de la población universitaria, por lo menos en el caso de los estudiantes, cree en la realidad de los fenómenos parapsicológicos.

-Una nota del diario Clarín habla de un estudio según el cual 3 de cada 4 adolescentes en lo EE.UU. creen en los ángeles.

-¡Pero siempre llegan tarde los ángeles! (Risas). Son como los detectives de las películas: cuando ellos llegan han matado a media docena de personas, y a menudo siguen siendo asesinadas mientras ellos investigan. Tal vez será que no están informatizados, los ángeles.

-Volviendo al psicoanálisis, ¿conoció ud. la obra del Dr. Georg Friedrich Nicolai?. Fue uno de los primeros en atacarlo en su obra “Análisis del psicoanálisis”.

-No leí el libro pero sí sé del Dr. Nicolai. Fue uno de los cuatro científicos que firmó un manifiesto en contra de la Primera Guerra Mundial y por eso se tuvo que ir de Alemania…
-Para terminar, se nos dice frecuentemente que al exigir una postura científica somos cerrados, negativistas, que no somos abiertos…

-(Interrumpe)¡¡Y está bien!!… (Risas). Somos cerrados. No somos abiertos a la basura. Eso es lo que están diciendo ustedes: “No consumimos basura. Somos muy cerrados”

Fuente: El Ojo Escéptico, órgano de la Fundación CAIRP

Algunas obras de Mario Bunge para descargar en PDF (muy recomendado):

Cien ideas (2006) (Colección de artículos periodísticos)

La ciencia, su método y su filosofía (1997), &  Ser, Saber, Hacer (2002)

Antes de entrar en materia un pequeño test. Reflexiona y responde sinceramente a cada pregunta.

1.¿Crees que los objetos matemáticos existen?
2.¿Crees que los objetos matemáticos son abstractos?
3.¿Crees que los objetos matemáticos son independientes de tu actividad racional?
4.¿Las verdades matemáticas se descubren o se inventan?

Si has respondido sí a las tres primeras preguntas eres un platónico matemático y lo mismo no lo sabías. Respecto a la cuarta pregunta, sigue leyendo.

El platonismo matemático es la posición de aquellos que mantienen que los objetos matemáticos existen, que son abstractos y que son independientes de nuestras actividades racionales. Por ejemplo, un platónico podría afirmar que el número pi existe fuera del espacio y el tiempo y que tiene las características que tiene independientemente de cualquier actividad, física o mental, de los seres humanos. Así, de la misma forma que los electrones y los planetas existen independientemente de nosotros, existirían los números y los conjuntos. Y, al igual que las afirmaciones acerca de los electrones y los planetas se hacen verdaderas o falsas al confrontarlas con los objetos a los que hacen referencia y sus características perfectamente objetivas, las afirmaciones acerca de los números y los conjuntos serán verdaderas o falsas por el mismo procedimiento. Consecuentemente, para el platónico las verdades matemáticas se descubren, no se inventan.

Paradójicamente a los platónicos matemáticos se les llama “realistas” aunque, estrictamente hablando, haya realistas que no son platónicos porque no aceptan el requisito platónico de que los objetos matemáticos tengan que ser abstractos.

El platonismo matemático disfruta de amplia aceptación y frecuentemente es la posición metafísica por defecto con respecto a las matemáticas. Mucha gente que ha estudiado matemáticas, pero que no ha reflexionado sobre la cuestión, es platónica sin saberlo, aunque en otros ámbitos sus posiciones filosóficas disten mucho del platonismo. Este hecho no es sorprendente dado lo natural que resulta su uso en el día a día. En concreto, el platonismo matemático acepta sin problemas verdades como que “existe” un número infinito de números primos y aporta explicaciones sencillas de la objetividad matemática y de las diferencias entre los objetos del espaciotempo y los matemáticos.

Los argumentos a favor del platonismo matemático son, en muchos casos, variaciones del argumento de Frege, y suelen incluir afirmaciones como que si las teorías matemáticas son ciertas entonces su estructura lógica debe referirse a objetos matemáticos, que muchas teorías matemáticas son objetivamente verdaderas y que los objetos matemáticos no son parte de la realidad espaciotemporal.

Los filósofos han desarrollado todo un abanico de objeciones al platonismo matemático. Entre ellas la más ampliamente citada por su robustez considera que los objetos matemáticos abstractos son algo epistemológicamente inaccesible y metafísicamente problemático. En otras palabras, por una parte el platonismo matemático requeriría una separación metafísica impenetrable entre los objetos matemáticos y los seres humanos. Pero, por otra, una separación metafísica impenetrable haría de nuestra capacidad para “referirnos a/tener conocimiento de/tener creencias justificadas sobre” los objetos matemáticos algo completamente misterioso. ¿las matemáticas se inventan o se descubren?

a continuación les dejo la conferencia titulada “Verdad, bien, belleza, libertad, felicidad y justicia” realizada por los amigos de tercera Cultura España , el la que se toca el tema ¨que es la verdad¨


Via | VIII Carnaval de Matemáticas

El mito de Superman

Superman, que es por definición el personaje que nadie puede discutir, se halla en la preocupante situación narrativa de ser un héroe sin adversario, y por tanto sin posibilidad de desarrollo. A esto se añade que, por estrictas razones comerciales (explicables también mediante una investigación de psicología social), sus aventuras son vendidas a un público perezoso, que quedaría aterrado ante un desarrollo indefinido de los hechos que ocupará su memoria durante semanas enteras, y cada aventura termina al cabo de unas pocas páginas, de modo que cada episodio semanal se compone de dos o tres historias completas, cada una de las cuales expone, desarrolla y resuelve un particular nudo narrativo, sin dejar huella de sí mismo. Estética y comercialmente privado de las ocasiones básicas para un desarrollo narrativo, Superman plantea serios problemas a sus guionistas.

Obrar para Superman, como para cualquier otra persona (y cada uno de nosotros) significa consumirse. Pero Superman no puede consumirse, porque un mito es inconsumible. El personaje del mito clásico se hacía precisamente inconsumible porque era constitutivo de la esencia de la parábola mitológica el haber sido él ya consumado en alguna acción ejemplar, y le era igualmente esencial la posibilidad de un renacimiento continuo, simbolizando una especie de ciclo vegetativo o cierto carácter cíclico de los acontecimientos y de la vida misma. Superman debe, pues, ser inconsumible y, al mismo tiempo, consumarse según los modos existenciales cotidianos.  Superman es mito a condición de ser una criatura inmersa en la vida cotidiana, en el presente, aparentemente ligado a nuestras propias condiciones de vida y de muerte, por muy dotado de facultades superiores que esté. Un Superman inmortal dejaría de ser un hombre, para convertirse en Dios, y la identificación del público con su doble personalidad (la identificación para la que ha sido pensada la doble identidad) caería en el vacío.

En realidad, Superman vive entre los hombres, bajo la carne mortal del periodista Clark Kent. Y bajo tal aspecto es un tipo aparentemente medroso, tímido, de inteligencia mediocre, un poco tonto, miope, enamorado de su matriarcal y atractiva colega Lois Lane, que le desprecia y que, en cambio, está apasionadamente enamorada de Superman. Narrativamente, la doble identidad de Superman tiene una razón de ser, ya que permite articular de modo bastante variado las aventuras del héroe, los equívocos, los efectos teatrales, con cierto suspense de novela policíaca. Pero desde el punto de vista mitopoético, el hallazgo tiene mayor valor: en realidad, Clark Kent personifica, de forma perfectamente típica, al lector medio, asaltado por los complejos y despreciado por sus propios semejantes; a lo largo de un obvio proceso de identificación, cualquier accountant de cualquier ciudad americana alimenta secretamente la esperanza de que un día, de los despojos de su actual personalidad, florecerá un superhombre capaz de recuperar años de mediocridad.

Superman Posee las características del mito intemporal, pero es aceptado únicamente porque su acción se desenvuelve en el mundo cotidiano y humano de lo temporal. La paradoja narrativa que los guionistas de Superman deben resolver de una forma u otra, incluso sin ser conscientes de ello, exige una solución paradójica dentro del orden de la temporalidad. El tiempo implica una idea de sucesión; y el análisis kantiano ha establecido, de modo irrevocable, que esta idea debe ser asociada a una idea de causalidad. “Es ley necesaria de nuestra sensibilidad, y por tanto condición de toda percepción, que el tiempo precedente determine necesariamente el subsiguiente”. Esta idea ha sido mantenida por la misma física relativista, no al estudiar las condiciones trascendentales de las percepciones, sino al definir en términos de objetivismo cosmológico la naturaleza del tiempo; y el tiempo aparece como el orden de las cadenas causales. Refiriéndose a esas concepciones einsteinianas, Reichenbach definía recientemente el orden del tiempo como el orden de las causas, el orden de las cadenas causales abiertas que vemos verificarse en nuestro universo, y la dirección del tiempo en términos de entropía creciente (tomando también en términos de teoría de la información aquel concepto de la termodinámica que había ya en múltiples ocasiones interesado a los filósofos que se lo habían apropiado, al hablar de la irreversibilidad del tiempo.

Para Husserl “el yo es libre en cuanto yo pasado. En efecto, el pasado me determina, y con ello determina mi futuro; pero, a su vez, el futuro “libera’ al pasado… Mi temporalidad es mi libertad, y de mi libertad depende el hecho de que lo llegado-a-ser me determine, pero nunca de forma completa, porque éste, en una continua síntesis con el futuro, sólo de este último recibe su contenido”.Esto observa Husserl, cuando dice que en ese carácter “dirigido” del yo hacia fines posibles, se establece como una “teología ideal” y que “el futuro como ‘suceder’ posible, con respecto a la futuridad originaria en la que siempre me hallo, es la prefiguración universal de la finalidad de la vida.

En simple, el estar yo situado en una dimensión temporal, hace que advierta la gravedad y dificultad de mis decisiones, pero que advierta al mismo tiempo el
hecho de que debo decidir, de que soy yo el que debe hacerlo, y que este decidir mío va unido a una serie indefinida de deber-decidir, que implica a todos los hombres.

Extractos del libro “Apocalípticos e integrados”.

Ciencia y trascendencia

Ludwig Wittgenstein escribe en su Diario filosófico:
“¿Qué sé sobre Dios y la finalidad de la vida? Sé que este mundo existe. Que estoy situado en él como mi ojo en el campo visual. Que hay algo en él problemático que llamamos su sentido. Que este sentido no radica en él, sino fuera de él. Que la vida es el mundo. Que mi voluntad penetra el mundo. Que mi voluntad es buena o mala.
(…) Pensar en el sentido de la vida es orar”. Una cosa es indagar cómo es el mundo físico, cuál es su génesis y otra cosa es interrogarse por el sentido del mismo. Los grandes filósofos y físicos del siglo XX han puesto de manifiesto los límites del pensar científico para resolver tamaña cuestión. La ciencia es un juego de lenguaje que tiene sus límites y cuando el científico los trasciende, ya no expresa ideas científicas, sino sus creencias. El filósofo y matemático Edmund Husserl escribe: “En la miseria de nuestras vidas, la ciencia no tiene absolutamente nada que decirnos, pues excluye por principio los problemas que son más acuciantes para el hombre: saber si tiene o no tiene sentido la vida de uno tomada como un todo”. Cuando el físico, admirado por la cúpula celestial, se pregunta qué sentido tiene su existencia, qué es lo que la va a hacer valiosa, si existe o no un Ser supremo, se desplaza del lenguaje de la física y expresa una necesidad de orden espiritual. La pregunta por Dios trasciende los límites de la ciencia y esta, en cuanto tal, no puede demostrar su existencia, pero tampoco su inexistencia. Se abre, así, el camino a la creencia, al agnosticismo o al ateísmo. Resulta temerario que un teólogo arguya la existencia de Dios a partir de la física contemporánea, pero también que un físico pretenda demostrar su inexistencia con sus ecuaciones.
El padre de la teoría de la relatividad, Albert Einstein, tenía,a diferencia de Stephen Hawking, un acusado sentido del misterio. “La experiencia más bella que podemos tener –decía– es la de lo misterioso. Se trata de un sentimiento fundamental que es, como si dijéramos, la cuna del arteyde la ciencia verdadera. Quien no lo conoce y ya no puede maravillarse ni admirarse de nada, ya está muerto, podríamos decir, y su ojo está debilitado. Fue laexperiencia de lo que es plenamente misterioso –aunque estuviera mezclado con el miedo– lo que hizo nacer la religión. Pero saber que existe algo impenetrable, algo que se manifiesta en la razón más profunda y la belleza más resplandeciente hasta tal extremo que nuestra razón sólo puede acceder toscamente, este saber y este sentimiento constituyen la verdadera religiosidad. En este sentido, soy un hombre profundamente religioso…

Visto en: http://www.eduardpunset.es

Les contaré un  viejo chiste . Dos señoras mayores están en un hotel de alta  montaña, y una dice; ”Has notado lo mala es  la comida aquí ”. Y la otra contesta; ”Sí, y además dan unas raciones tan pequeñas”. Pues bien, así es como yo veo  la vida. Llena de soledad.. de tristeza.. de sufrimiento.. y de infelicidad, y sin embargo se acaba demasiado rápido…  aunque el mundo continué por eones y eones la mayor parte de ese tiempo te la pasas muerto o sin nacer aun, tu solo estarás aquí por una fracción de una fracción de segundo, pero mientras vives esperas en vano, desperdiciando años …esperando…por una llamada o una carta, por un encuentro con algo o alguien que te haga sentir que todo estara bien, que te haga sentir conectado, que te haga sentir completo, que te haga sentir amado…y la verdad es que me he sentido tan estupidamente triste, tan ridiculamente herido …pero me la  paso fingiendo estar bien ,solo para…paraa… la verdad es que no se porque, quiza porque nadie quiere oir acerca de  mi miseria…porque  tienen la suya.

¿Saben? Últimamente me pasan las ideas más raras por la cabeza,yo.., bueno, yo no paro de buscarle las vueltas a las cosas, de interrogarme sobre mi vida, de averiguar cuándo fue que las cosas se empezaron a salir de control.

Yo lo único que… es curioso, yo no soy, no soy una persona triste ni oscura, no tengo un carácter depresivo. Yo, yo era un niño razonablemente feliz ¿saben? Me criaron en Talca durante toda mi infancia y en una familia de 6 hijos , no siempre se puede tener todos los juguetes o cosas que un niño podría desear,.. pero era Feliz….y realmente no necesitaba nada mas… a veces pienso que exagero mis recuerdos, y  honestamente, en realidad no se donde termina la realidad objetiva y donde empieza mi fantasía, ..pero me pregunto por mi infancia y que sera de mis amigos de kinder que tanto me hacían reír… Cuantos ya se habrán casado? o tendrán hijos?  …Alguno sera adicto a la cocaína?  alguno sera Bombero? algún asaltante? Alguno vivirá en la calle? alguno se habrá suicidado? Estadisticamente cabe una gran probabilidad para todo.

42 – Coldplay (Album: Viva la Vida or Death and All His Friends)

Pienso que todo pasa tan rápidamente y al final los pequeños detalles son  los que quedan en el tiempo y le dan sentido a todo, por eso he decidido hacer una lista de cosas por las cuales vale la pena Vivir y para que sea una lista aun mas especial será de 42 cosas:

1- escuchar ciertas canciones en distintas etapas de la vida y siempre encontrarles un nuevo significado

2-Reírse de uno mismo

3-Pisar hojas secas

4-Encontrarse con un viejo  conocido y saber que nada  ha cambiado

5- comer sopaipillas en invierno, recién hechas por la mamá en una tarde de lluvia

6- El segundo movimiento de la 5 sinfonía  de Beethoven

7-cargar un bebé y darle besitos en su cabecita

8- pensar en que algún día tendré mis propios bebés… =)

9-Una buena peli, de esas que te dejan muy emocionado o reflexionando.

10-Cuando me saco una buena nota en la U XD (y he estudiado más que la cresta)

11-Descubrir un personaje de ficción con el que te identificas totalmente

12-Contemplar con la mirada perdida hacia el mar

13-el olor a pasto cortado.

14- para seguir creyendo ( a pesar de la ley de Murphy) que las cosas siempre van a mejorar

15-Nadar en un rio en verano

16-Woody allen y su monologo  de ¨El Alce¨

17-Dormir la siesta  bajo un árbol

18-Las tardes lluviosas de domingo.

19-las gotas de lluvia sobre mi rostro.

20-dormir hasta tarde cuando afuera está lloviendo

21-Quedarse acostado en la cama escuchando la lluvia.

22-Recordar alguna frase ingeniosa/chistosa

23-mirar fotos con nostalgia y alegría

24- el sur de Chile

25-Los libros de Douglas Adams

26-Encender la radio justo en el momento que están poniendo tu canción preferida.

27-Despertarte en medio de la noche y darte cuenta de que aún te quedan algunas horas para dormir.

28-Los veranos en la Playa

29-Cuando niño imaginar cosas que hoy te parecen absurdas

30- Estar en  casa

31-Encontrar algo que no sabía que tenía

32-El cansancio de después de un sano entrenamiento de Basquetbol.

34-Disfrutar del paisaje en un viaje largo en auto

35-Recorrer  Talca a las 6:00 AM cuando las calles están vacías  y mirar cómo la ciudad se llena de gente de a poco.

36- Andar a pie ¨pelado¨en verano

37- Vivir en una época con sucesos tan importantes, como ver el avance de la humanidad en esta era Tecnológica

38-caminar de regreso a casa en  una excelente, preciosa y tranquila tarde de otoño.

39-La palabra ¨Pluscuamperfecto¨

40-Conversar sobre todo y sobre nada al mismo tiempo (filosofar)

41-Ahogar gatitos XDD (broma)

42 -saber que siempre estaré recordando nuevas cosas por las cuales merece la pena vivir =)

….43-No tomarme muy en serio y romper las reglas.

5 sinfonia de Beethoven actuada

ADVERTENCIA: Leer este post equivale a tomar la píldora roja de la película Matrix. Si no es lo suficientemente abierto de mente para este conocimiento no lo lea, repito, NO LO LEA. No se pretende juzgar ni faltar el respeto a ninguna persona, de hecho todas las personas son respetables y merecen que sus ideas sean escuchadas, pero las ideas que se digan pueden ser cuestionadas, en el momento  que se diga que un conjunto de ideas son incuestionables y exentas de toda critica y reflexión, ese día se nos hará imposible pensar, puedes estar o no estar de acuerdo con esto, pero por lo menos piénsalo un segundo antes de prejuzgar.

La cultura a-sexuada con solo orientaciones genericas que trascienden las caracteristicas biologicas sea cual fuera la identidad asumida..no es algo nuevo sino que se viene dando desde hace mucho tiempo..obviamente se ha ido perfeccionando en cada uno de los ambitos sociales… Habria una discontinuidad retroalimentada confusa y mezclada de signos de evolucion-involucion tanto historica como en lo relativo a la maduracion psicosexual individual… Es que el modelo imperante..en ciertos ambitos aun..es el de un sujeto ambiguo..ni femenino ni masculino semejante a un puber-adolescente con la problemática de esas etapas..flujo de signos..sintomas ambiguos..polisemicos…hibridos..indefinidos.. No es casual la exaltacion publicitaria de las nalgas (el-culo) como zona erotica por excelencia en desmedro de pechos caderas..curvas en general..asi como en lo relativo al sexo masculino..lo mismo en cuanto a zona erogena sumado a la belleza fisica..rostro aniñado..pelo largo..diferente al los seres de antaño… Este modelo publicitario se corresponde al de la sociedad..ya sea posible de alcanzar..ya sea motivo de sufrimiento…hombres y mujeres in-formes..altos…delgados hasta la anorexia..con vestimentas semejantes para todos..con iguales cuidados hacia los cuerpos..cabellos largos o cortos indistintamente..producidos y cuidados desde las uñas..pieles..cabellos…hasta cirugías esteticas conformando cuerpos reconstruidos…..hasta los cyborgs….. Los metro-sexuales a la cabeza de los otrora hombres..cuyo paradigma es David Beckhman quien se dice vestiria ropas de mujer? durante actos sexuales… Los/las travestis a la cabeza de las otrora mujeres…el Folies Bergeres que casi siempre contrato travestis como bailarinas es una muestra de ello….. El feminismo..con su teoria de que hombres y mujeres son constructos socioculturales de apoyatura biologica ambigua e inestable al abolir las distancias entre los generos no permite los puntos de referencia que anclaban los sexos/generos por lo que la indifinicion e indeterminación es su resultado..lo vemos en las fragmentaciones sexuales por medio de las rupturas y re-combinaciones..sexo-geneticas..caracteres sexuales primarios..secundarios..apariencia corporal..identidad sexual psicologica..eleccion de objeto sexual ..eleccion de genero..gestualidad aleatoria…teatralizacion erotica…Perdida la homogeneidad.. el sexo perdio su especificidad por exceso…esta revolucion sexual por medio de la liberacion de todas las formas virtuales del deseo lleva a la pregunta por la orientación sexual de cada individuo… Es en medio de esta confusion de todos los generos es donde aparece la idea de transgenero (viene de la cultura queer) y se opone a toda base biologica en su concepción rechazando ordenamientos sexuales establecidos .. inamovibles y homogeneos..tornandolo en una jugada de indiferenciacion a los polos sexuales..y al goce…porque lo trans ya no se sostiene por medio del goce sino por medio de todo tipo de simulacros ademas del kitsh transexual mismo.. Lo paradójico es que habiendose vuelto indiferente al goce exista una macro-proliferacion de la sexualidad que impregna todos los ordenes de la vida social..mediatica..politica…la moda.. Dice Roland Barthes que “El sexo esta en todas partes menos en el sexo mismo”.. Y este look erratico es un simulacro que no hace mas que ocultar mediante su apariencia..artificio que relego al goce imaginado a un lugar secundario ya que agotado en la promiscuidad devino en erotismo sin casi significado infiltrado en todo el cuerpo social ya sea como parodias ..ironias y artificios pero siempre simuladas.. George Bataille ha dicho que ese nuevo erotismo cuyo ultimo sentido es la fusion..supresion del limite..ha proliferado a partir de una transidentidad… Como se concibe ese uno sin tres…para que al menos sean dos…??? La teoria queer que cuestiona el genero justifica la transindentidad mediante lo transgenero que acoge en sus filas gays..lesbianas..transexuales..travestis..androginos.. intersexuales..seudo-hermafroditas..queers y todo aquello que signifique un rechazo del orden sexual establecido.. Dentro del transgenero hay diversidades tanto sincronicas como diacronicas…el travestismo como forma periodica de ambigüedad…el transexualismo como forma artificial…el homosexualismo como forma ironica.. Según Jean Baudrillard esta ultima no seria ni simulada ni ironica…se produce por si sola en el sentido de que no existen estrategias que lo promuevan..lo cual constituiria una forma cinica…. Harry Benjamin señala como diferencia importante la eleccion de pareja de igual sexo o su ausencia…es que la actividad homosexual no es factible sin acompañante del mismo sexo lo que constituye un factor prioritario…El homosexual es un hombre que no quiere a nadie mas que a otro hombre…lo mismo la mujer homosexual esta conforme y en total armonia con su sexo y su genero… solo desea una compañera sexual de su mismo sexo… Por el contrario el travesti y el transexual no se sienten identificados con su sexo ni estan en armonia con su cuerpo… El travesti..parodico..no requiere de un compañero sexual…si lo tuviera podria ser heterosexual…representa una caricatura de la sexualidad..con sus signos indumentarios..gestuales..ajenos a su propio sexo.. El transexual como forma artificial ya no representa ninguna parodia develada al ocultar..sino el artificio del cambio global mas alla de lo psiquico..emocional…hasta la genitalidad…ya no existe seduccion sino que es una forma de simulación o representación de la ambigüedad sexual…es la forma por excelencia….en cambio los seudo-hermafroditas presentan naturalmente la ambigüedad sexual incluso mas alla de lo genital y con caracteristicas en diferentes grados de ambos sexos… Pero este erotismo ambigüo seduce no por su indiferenciacion sino por la producción de signos que avanzan por el miedo..el peligro..la incertidumbre… Gilles Lipovetsky dice que la seduccion pos-moderna aparece como una mutacion de la figura dominiada por el arcaico orden de la prohibición y la censura…aquí todo esta permitido teniendo que ir siempre mas y mas lejos…buscando dispositivos inauditos…nuevas combinaciones en una libre disposición del cuerpo…Ante esta diversificación libidinal…la seduccion anexiona el sexo y el cuerpo según el mismo imperativo de personalización del individuo…. Asi surgieron nuevas categorias mutantes..superadoras del binarismo del genero-sexo..protagonistas de una cultura androgina frente a los cuales el binarismo de la dupla hombre-mujer ha de resultar probablemente una disyuncion maniquea… El ejemplo de Michael Jackson…con su reconstitucion total…aclaramiento de piel…desrizamiento del cabello..solicitando a su cirujano plastico parecerse a Diana Ross..y luego a Elizabeth Taylor…esta mas alla de razas…sexos..generos… Marilyn Manson nombre de actriz glamorosa y pre-transgeneros..etc..mas Charles Manson apellido de asesino serial provoca ..explora limites..contrastes…no casulmente sus dos nombres pertenecen a los dos sexos…habria tras la aparente muestra de falta de importancia..un reconocimiento…una veladura que des-vela…y no es mas que la terceridad…la escena primaria…la negacion de la castración por exceso o por ironia su seudo-reconociemiento…obvio que mucho mas…y con gran probabilidad de diferentes situaciones…mucho para interpretar…pero no en ausencia… Prince…otro cantante que se re-invento como los anteriores..se cambio primero un nombre y luego a otro simbolo cibernetico impronunciable pero que tendria el componente femenino y el masculino… Los tres comparten el auto-engendramiento…el mas alla de razas..sexos..generos…colores….rostros…ser dios…develar lo que velan incluyendo aun si burlonamente los dos sexos..la terceridad…etc… Mientras la liberacion sexual ha tornado al goce..deseo..placer…indiferentes por exceso..por saturacion…paradójicamente el individuo avido de aventuras y libre de ejercerlas…parece alejarse cada vez mas de aquello que podria aproximarlo a una pasion…a una seduccion…a un goce…una responsabilidad… Si antaño la liberacion era la transgresion…hoy ha mutado hacia la indiferencia…la incertidumbre…la competencia entre los sexos….. Esta transgresion devino erotismo impreciso…invadiendo todos los ordenes sociales..cual look erotico diluido y ambigüo cuya mera seduccion indeterminada alimenta la obsesion negativa de la sexualidad… Jean Baudillard nos avisa que lo masculino es lo que mas perdio…peor sale parado de esa obsesion negativa del sexo…es casi una victima…ya que lo que valia como liberacion ante el orden tradicional ademas de todo lo antedicho..cambia de sentido en un mundo que se dirige cada vez mas aceleradamente a la reproducción asexuada…a la partenogénesis superada en la escala evolutiva…Por lo que no solo no se transmite como antaño sexualmente el deseo…el amor..la libertad..el placer…sino que en su lugar se ha producido una transformación en odio..recelo…desilusión..resentimiento entre ambos sexos… Finalmente ..tambien notamos un desprecio por lo antiguo desde las formas corporales hasta la historia pasando por la evolucion psicosexual…a la vez que un reciclaje en version kitsch…simulacro o pastiche no excento de reconversión y reciclaje… Asi como los adultos viven en ese estado de perpetua adolescencia con formas conforme al mismo…los niños han devenido pre-freudianos….asexuados ellos tambien…pero con el plus de angelicales y beatificos…carentes de pasiones..de odio..de amor…de deseos de matar…Se ha “olvidado” que Freud hablaba de los niños y decia que afortunadamente eran pequeños..ya que con las pasiones exaltadas ..la falta de frenos…esos pequeños perversos polimorfos harian desastres…se ha “olvidado” lo difícil que le resulto la aceptación de la sexualidad infantil…aun si algunos nunca lo aceptaron marco toda una epoca….pero ahora el niño muto en lo que siempre habia sido…un angelito desprovisto de pasiones..desprovisto de sexo….un angel (sabemos que no tienen sexo o al menos no lo conocemos)…pero este angel por esas cosas del capitalismo que nunca muto…devino en un producto consumidor y de consumo….Otro que experimento encambio hace ya mucho tiempo…es el anciano…otrora fuente de sabiduria y custodio de la historia…un sabio que devino un despojo al que ..valga la redundancia…se despojo de su sabiduria…y en el mejor de los casos fue arrumbado en un costado…en el peor fue objeto de experimentos colectivistas…o bien fue depositado en variopintos lugares…y obvio tambien las calles… Con todos estos cambios nos aseguramos una vida a-historica..amnesica y sin futuro…pero eso si ..todos muy semejantes entre si…..

Hola Mundo!

Este blog es creado con el fin de aunar todos lo conocimientos sobre Psicologia & Cultura Geek que andan circulando por la web y liberar espacio en mi disco duro, proporcionando una plataforma para que toda la gente ñoña curiosa reflexione sobre asuntos contingentes a la vida, el universo y todo lo demas!

…ya comenzamos!